Llevo semanas de retraso, así que voy a poner algunas fotos de un onsen al que fuimos hace tiempo ya.
No es un onsen normal, primero porque está en Odaiba, pero el ambiente “natural” está muy logrado. Dentro tocan música tradicional y hay restaurantes y puestos de todo tipo.
Gracias a Anna porque sino no tendría fotos!!
El pasado domingo estuve en el Museo de Parasitología de Tokio, y la verdad estaba lleno de niños que se lo estaban pasando bomba, aunque yo creo que este museo es peligroso para la gente impresionable como yo (todavía me acuerdo de la sardina de dos cabezas que vi en Santander, sí).
Después de ver lo que vimos, Meguro es muy bonito. Y por si a alguno le interesa, en el Book Off más cercano tienen libros usados pero recientes, en inglés y francés a 200 yenes, una ganga.
Guarrerías varias:
Según el portal médico de la Complutense:
“La anisakiasis es una patología infradiagnosticada en nuestro país, pues hace pocos años se consideraba una enfermedad exótica de países orientales, especialmente Japón. Desde 1991 hasta la actualidad se han comunicado numerosos casos en España, debido probablemente tanto a cambios en los hábitos alimenticios como al progresivo calentamiento de las aguas costeras, que hace más frecuente la presencia del parásito.”
Pescado con Anisakis
Más anisakis
Y ahora la estrella de la exposición, una tenia de 8,8 m de largo que sacaron de los intestinos de un tío de Yokohama. Al lado tienen una cinta para que compruebes tú mismo su longitud.
Parece ser que la atrapó comiendo sushi… pero me pregunto cómo pueden saberlo, porque el hombre habrá comido un montón de cosas más, si la debió de tener un montón de tiempo dentro.
Los 60 tipos de cucarachas que viven en Japón.
Y luego nos dimos una vuelta por Meguro, que es una zona que sólo conocía de paso pero es interesante y también tiene algún que otro templo.
Últimamente y menos mal, mi vida es más interesante que mi blog, que está cada vez más muerto.
Estoy aprendiendo a utilizar el adobe premiere, abajo el primer mini-video que he hecho. Es muy cutre, pero como prueba mola.
Ah, y mi paquete ya ha llegado, con lo que sea quizá uno de los regalos más bizarros que me hayan hecho nunca: un “set”casero para preparar unos calamares a la romana.




















